Cada vez el abanico de opciones para climatizar el hogar es más amplio: Sistemas cerrados como radiadores; o individuales como splits; Frio y/o calor; Energía renovable, gasoil o eléctrico; Con más o menos modificación estructural de los ambientes; Sistemas a la vista o invisibles. Y tú te preguntas, ¿Cómo voy a elegir entre tantas opciones? No te agobies, en este artículo te presentaremos una opción más: techo radiante refrescante ¡JA! Pero también te explicaremos por qué es que existen tantas opciones. Lo importante es que entiendas que muchas veces no hay algo mejor que lo otro, sino que, es cuestión de optar por lo más adecuado y eficiente para tu necesidad y tu situación en particular. Por eso, es importante que estés informado y consultes con especialistas.
Techos radiantes: Climatización por radiación
El techo radiante es una opción de calefacción y refrigeración que transmite su energía a través de la radiación. Las tuberías, incluidas en un panel de cartón yeso, intercambian su temperatura primero con la superficie y luego con el espacio a climatizar.

Provee de una temperatura homogénea, silenciosa y limpia que no genera corrientes de aire, por lo que se monta, sobre todo, en grandes espacios, aunque también es ideal para viviendas. La sensación de confort se obtiene con una temperatura inferior si lo comparamos a otros sistemas como los radiadores. Esto se debe a que el ser humano no siente la temperatura del aire sino la temperatura ambiente operativa. Por esta razón, el techo radiante proporciona una temperatura cómoda y saludable funcionando a 19 ºC cuando con otros sistemas necesitan 21 ºC. Además de esta clara ventaja en confort, su instalación no requiere grandes restructuraciones y es invisible, por lo que no modifica la visual de los ambientes.
La principal diferencia con el suelo radiante eléctrico (que también se puede ubicar en paredes y techos) es que, además, brinda refrigeración en verano.
Derribemos mitos: El calor sube

La frase «el calor sube» se refiere al comportamiento del aire caliente, que tiende a elevarse debido a la convección. El aire caliente es menos denso que el aire frío, lo que provoca que ascienda en un espacio cerrado. Sin embargo, esta idea no se aplica completamente a los sistemas de calefacción por radiación, porque estos funcionan bajo un principio diferente: la transferencia de calor por radiación. En este sentido, del mismo modo que el sol calienta el planeta desde la parte superior, el techo radiante emite calor emulando los rayos del sol. Esto es, la calefacción de techo radiante no calienta un volumen de aire, sino que calienta la materia y los objetos que transmiten ese calor, es decir, el calor que irradian. Puedes conocer más sobre la radiación en este artículo.
¿Cuál es la diferencia entre el techo radiante y el suelo radiante?
El techo radiante es una superficie horizontal, al igual que el suelo radiante. En la versión hidráulica un circuito de agua templada eleva o rebaja la temperatura del techo o falso techo donde está instalado y este transmite el calor por onda larga directamente a las personas. La principal diferencia es que un suelo radiante caliente genera algo de convección y el techo radiante no lo hace, al estar instalado en lo alto. En modo frío funcionan a la inversa y se puede aprovechar el aire fresco que baja del techo.
Para ayudarte a elegir te compartimos algunas preguntas que debes contestarte:
- ¿Cuál es tu presupuesto?
- ¿Estás dispuesto a modificar la estructura de tus ambientes? Ten presente que si vas a llevar adelante una remodelación, algunos sistemas como el techo radiante, no llevan grandes modificaciones. ¿Tienes un suelo que amas y no quieres levantarlo?, puede ser ideal el techo radiante.
- ¿Qué es para ti el confort? Como bien explicamos en este artículo, el confort no es un consenso homogéneo. ¿Eres muy friolento o muy caluroso?, ¿Sueles necesitar más refrigeración en verano que calefacción en invierno? Ten presente tu comodidad y preferencias. ¿Te gustan los ambientes confortables sin necesidad de sentir la fuente de procedencia como puede ser radiadores o aire acondicionado?
- ¿Qué fuente de energía quieres priorizar? Ya sea por materia económica, por eficiencia o por gusto, debes evaluar si te convendrá utilizar electricidad, fuentes renovables o combustibles fósiles.
- ¿Con qué aislamiento térmico cuenta tu vivienda? Es fundamental evaluar esto ya que, si no es óptimo, perderás energía y aumentarás innecesariamente tu consumo.
Esperamos poder haberte aclarado tus opciones, de igual manera, siempre contacta con un profesional de climatización para evaluar todas las variables.
¿Tienes dudas? Contáctanos para lo que necesites.

