Los recuperadores de calor son sistemas que optimizan la eficiencia energética de los espacios mediante la recuperación del calor del aire viciado que se expulsa. Su finalidad principal es calentar o enfriar el aire fresco que entra, sin perder la temperatura interior. Estos dispositivos, son esenciales tanto en entornos residenciales como industriales. Mejoran la calidad del aire y contribuyen al confort térmico, además de ayudar en la reducción de consumo energético y emisiones contaminantes. En este artículo te contaremos todo sobre su funcionamiento, tipos de recuperadores de calor y más.
Conseguiremos renovar el aire del interior de una vivienda de manera inteligente sin desperdiciar el calor del lugar. Ya no será necesario abrir la ventana con lluvia o frío para airear nuestra casa con lo que no solo enfriábamos el ambiente, además provocábamos un gasto de calefacción importante por el trabajo extra que le estábamos pidiendo a nuestra calefacción.

A estos sistemas también se les conoce como intercambiadores de calor.
Son muy utilizados y eficientes tanto en pisos como en locales comerciales, chalets o edificios de oficinas.
Para conseguir que este proceso de ventilación forzada se lleve a cabo necesitamos tener instalados: un ventilador extractor de aire, un ventilador impulsor de aire y un intercambiador de calor.
Los intercambiadores de calor son dispositivos en los que se realiza la transferencia térmica entre los flujos de aire. Su diseño puede variar; algunos permiten el flujo cruzado de los aires, mientras que otros optimizan la eficiencia mediante el contracorriente. El material y la forma del intercambiador afectan directamente la eficiencia de la transferencia térmica.
Filtros y sistemas de tratamiento de aire
La calidad del aire es una preocupación fundamental en los recuperadores de calor. Los filtros incorporados son responsables de eliminar contaminantes del aire antes de que entre al espacio interior. Los sistemas de tratamiento pueden incluir opciones para eliminar polvo, polen y otros alérgenos, mejorando así la salud de los ocupantes.
Beneficios de contar con un recuperar de calor en tu hogar
Con un recuperador de calor correctamente instalado no sólo conseguiremos una alta eficiencia energética sino también múltiples beneficios como un aire limpio y saludable, una ventilación de aire adecuada y óptima, ahorro energético y económico y una transferencia eficiente de calor. Además, contribuiremos al cuidado del medio ambiente. Y, aunque hay más factores que influirán en el resultado final como son la calidad y la correcta instalación de las ventanas y las puertas de la habitación, o la impermeabilidad del edificio, por ejemplo, siempre conseguiremos un ahorro energético importante que también se notará en nuestros bolsillos.
¿Qué tipos de recuperadores son los más adecuados según el clima?
La elección del tipo de recuperador de calor puede depender de las condiciones climáticas de la región. Los modelos más comunes se clasifican en:
- Recuperadores de flujo cruzado: Son efectivos en climas templados y son populares por su facilidad de instalación.
- Recuperadores de flujo contracorriente: Ofrecen un alto nivel de eficiencia y son ideales para zonas con temperaturas extremas.
- Recuperadores entálpicos: Aportan ventajas adicionales en climas húmedos o secos al recuperar también la humedad del aire.
¿Cuál es el mantenimiento recomendado?
Para asegurar el funcionamiento óptimo de un recuperador de calor, resulta crucial realizar un mantenimiento regular. Las recomendaciones incluyen:
- Revisión de filtros: Es necesario cambiar los filtros periódicamente para mantener la calidad del aire y la eficiencia del sistema.
- Limpieza del intercambiador: El intercambiador debe ser limpiado al menos una vez al año para evitar la acumulación de suciedad.
- Inspección de ventiladores: Los ventiladores deben ser revisados para asegurar que operen correctamente, previniendo posibles fallos.
¿Cómo elegir el sistema idóneo según mis necesidades?
Seleccionar el recuperador de calor adecuado implica evaluar diversos factores, entre ellos:
- Tamaño del espacio: La capacidad del sistema debe ser acorde al volumen del área que se desea climatizar.
- Uso del espacio: Considerar si se trata de una vivienda unifamiliar, un edificio de apartamentos o un local comercial, ya que influye en el diseño del sistema.
- Clima local: Las condiciones climáticas de la zona pueden determinar qué tipo de recuperador es más eficiente.
Normativa RITE

Para una correcta instalación y un desarrollo óptimo de nuestro recuperador de calor es importante tener en cuenta el Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios (RITE) que establece unas condiciones básicas pero imprescindibles a tener en cuenta. La RITE pretende seguir unas pautas de higiene, climatización y bienestar. Con ellas conseguiremos un uso racional de la energía.
Las principales exigencias del Real Decreto, según publica en su página WEB el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, son las siguientes:
- Mayor Rendimiento Energético en los equipos de generación de calor y frío. Así como los destinados al movimiento y transporte de fluidos.
- Mejor aislamiento en los equipos y conducciones de los fluidos térmicos.
- Mejor regulación y control para mantener las condiciones de diseño previstas en los locales climatizados.
- Utilización de energías renovables disponibles, en especial la energía solar y la biomasa.
- Incorporación de subsistemas de recuperación de energía y el aprovechamiento de energías residuales.
- Sistemas obligatorios de contabilización de consumos en el caso de instalaciones colectivas. Desaparición gradual de combustibles sólidos más contaminantes.
- Desaparición gradual de equipos generadores menos eficientes.
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